Banner

Lesiones laborales más frecuentes en el pie

Correo electrónico Imprimir PDF
(8 votos)

Imagen de zapatos de seguridad

Lesiones en los dedos de los pies

Los dedos aplastados son de las lesiones más frecuentes y las que han dado origen al calzado de seguridad y de protección. En ambos casos, la solución es incorporar al calzado una puntera de acero, sin olvidar las reglas básicas del calzado en general, es decir, sin que deje de ser un zapato cómodo y saludable. El calzado adecuado para la protección de los dedos de los pies frente a la caída de objetos pesados debe:

  • Soportar golpes con una fuerza de 200 Julios en el caso del calzado de seguridad y de 100 Julios en el caso del calzado de protección, mientras conserva un espacio mínimo bajo la puntera de 13.5 a 14 mm, para la talla base de la gama.
  • Soportar pesos que ejerzan una fuerza de 15 kN en el caso del calzado de seguridad y de 10 kN en el calzado de protección, mientras conserva un espacio mínimo bajo la puntera de 13.5 a 14 mm, para la talla base de la gama.

Lesiones en el empeine

En este caso, la protección se amplía al empeine para evitar cortes, sobre todo en los sectores de trabajos rurales (trabajadores que utilizan máquinas cortacéspedes o pequeños tractores mecánicos). Para ello, el empeine del calzado se complementa con refuerzos metálicos, siempre y cuando estos refuerzos, añadidos a los de las punteras, no hagan que el zapato sea muy pesado y, por consiguiente, incómodo. Otros materiales, como los plásticos o policarbonatos, pueden suplir la utilización de refuerzos metálicos en el empeine. En cualquier caso, la protección del empeine es un campo de investigación pendiente.

Lesiones en la planta del pie

Se producen cuando algún elemento punzante (clavos, astillas, chatarra, etc.) atraviesa la suela del calzado llegando al pie e hiriéndolo. También el refuerzo metálico de la suela es una solución, pero sucede como en el caso de la protección del empeine. Un refuerzo metálico, unido a los de puntera y empeine, pueden hacer que el zapato pese demasiado y sea incómodo y poco funcional. La resistencia de la suela, se utilice el material que sea, frente a la penetración de un clavo debe ser de 1.100 N. Este es otro campo en el que la investigación y la utilización de nuevos materiales pueden ser de gran ayuda en el futuro.

Lesiones por cortes

En los trabajos forestales se pueden producir cortes y lesiones por el uso de herramientas afiladas a la altura de los pies (desbroce de caminos rurales, limpieza de bosques, etc.). En estos casos, el calzado a utilizar se suele elaborar con materiales externos que disponen de un espesor adecuado. Una bota de cuero de 2 mm de espesor es lo mínimo en estos casos. En concreto, y según el material, los espesores mínimos recomendados son:

  • Cauchos: 1,50 mm
  • Polímeros:1,00 mm