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Una vez en la zapatería…

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¿En qué me fijo?

Cuando vamos a la zapatería a elegir unos zapatos solemos fijarnos en aspectos como el modelo, el color, o la textura de la piel. Pero el simple hecho de probarte el calzado puede determinar que, una vez puestos los zapatos, se presenten problemas al andar por no haber tenido en cuenta un hecho tan básico como si son cómodos o no y, mucho más importante, si se adaptan a nuestra actividad diaria. Si sigues unos cuantos pasos al probarte los zapatos, te puedes ahorrar problemas:

  1. Imagen de una caja de zapatos con zapatos en su interiorPuesto que los pies de cada persona son, en mayor o menor grado, distintos el uno del otro, pruébate los zapatos en ambos pies, con el calzado bien puesto y ajustado.

  2. Hazlo con el tipo de calcetines o medias que utilizarás con ellos. Utiliza calcetines sin costuras.

  3. Empieza por tu talla habitual, pero también pruébate uno o varios números más o menos para estar seguro. Además, ten en cuenta que los pies suelen aumentar ligeramente de tamaño a última hora del día.

  4. Comprueba el largo. Busca el dedo más largo (el gordo o el segundo). Debe quedar un centímetro entre éste y la puntera (en las mujeres puede ser de 5 mm). Si te resulta difícil encontrar el dedo, empuja el pie hacia delante dentro del zapato hasta el fondo y comprueba la holgura de la trasera.

  5. Con el pie situado hacia delante, los dedos no deben tocar la parte de arriba en el interior de la puntera. Esto es especialmente importante ya que es en el dorso de los dedos donde se localizan gran parte de los problemas.

  6. Mira el ancho. Si observas bultos es que el zapato aprieta demasiado y puede dar lugar o agravar rozaduras o molestias. Tampoco debe quedar muy suelto. Un zapato suelto provocará que se intente sujetar el calzado al pie, flexionando los dedos y agravando los problemas de las personas que padezcan una actitud de "dedos en garra".

  7. Si al ponerte en cuclillas aparecen arrugas en la piel, en la zona de flexión del calzado, puede que te queden muy anchos. No dudes en probarte una talla mayor o menor si te parecen estrechos o anchos. Ten en cuenta que los pliegues del empeine pueden lesionar la piel del dorso del pie.

  8. La zona más ancha del pie en la delantera debe de coincidir con la más ancha del zapato.

  9. Vigila que el dedo pequeño no es oprimido sobre su compañero, el cuarto. Búscalo con cuidado.

  10. En los zapatos de tacón o con cuña, asegúrate de que el talón se asiente bien en la trasera evitando que el pie resbale hacia delante.

  11. Si quieres zapatos cerrados piensa en tus tobillos (maléolos) y el tendón de Aquiles para evitar posibles rozamientos. En el calzado abierto por detrás del talón al no estar sujeto, afectará a tu manera de andar. Una tira para cerrar la trasera del calzado es lo más práctico para evitar malos hábitos al andar.