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Un hogar digital y accesible

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Un hogar para todos

Las nuevas tecnologías asociadas a la vivienda (hogar digital), como la domótica, la seguridad, las telecomunicaciones, el ocio y el entretenimiento digital, han mejorado la calidad de vida de muchas personas en los últimos años.

Pero el desarrollo tecnológico puede también suponer una amenaza para las personas con discapacidad, haciendo más notable la distancia social y cultural entre los que pueden acceder (física, intelectual y económicamente) a dicha tecnología y los que no. Sin embargo, si este desarrollo se realiza con criterios de accesibilidad y diseño universal, las nuevas tecnologías del hogar digital pueden ofrecer enormes oportunidades para personas con discapacidad, tanto física como intelectual.

Posibles dificultades para su aplicación

  • En general, los entornos siguen siendo diseñados para personas que no se corresponden con la realidad social de las que realmente deberían ser las beneficiarias de estas tecnologías aplicadas al hogar, máxime cuando estas personas tienen algún tipo de discapacidad o de alteración funcional.

  • De este modo, la discapacidad no reside en la propia persona, sino en la existencia de un entorno discapacitante, es decir, en la existencia de barreras arquitectónicas, urbanísticas, en los transportes, en las comunicaciones y, en general, en el acceso a los dispositivos técnicos diseñados.

  • Si bien la incorporación de sistemas de automatización en el hogar, cuando se realiza de forma adecuada, puede potenciar la realización de una vida independiente por parte de las personas mayores y/o con discapacidad, la incorporación de las tecnologías en el hogar se está realizando a un ritmo lento y, además, no se está produciendo un uso similar de las tecnologías en todas las franjas de edad de la población.

  • Los motivos que llevan a la mayoría al rechazo de las tecnologías y, por tanto, a su falta de uso son: reticencia a la complejidad, miedo a lo desconocido, miedo al aislamiento social y pérdida de apoyo emocional. Sensación de inseguridad y pérdida de control, y sensación de precio elevado.