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Si vas a estar sentado en él horas, no lo elijas en 5 minutos.

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Guía práctica para elegir los mejores sillones.

Sofás, sillones y butacas juegan un papel relevante en el confort diario de toda persona. Este mobiliario sirve de soporte a diferentes actividades, generalmente relacionadas con el descanso y el bienestar, en las que casi todos pasamos varias horas al día.

Para su elección hay que tener en cuenta ciertos factores importantes que influyen mucho sobre la comodidad. Es necesario observar y probar el sillón y valorar, uno por uno, los siguientes aspectos.

¿Un sillón para toda la vida?

La vida de un sofá o un sillón depende en gran parte de su robustez y la resistencia de los materiales.

El nivel de calidad influye lógicamente en el precio final.

Valora que tu elección cumpla unos mínimos de funcionalidad y sé realista a la hora de considerar la relación calidad-precio.

Considera el espacio disponible para colocarlo.

Es importante conocer las medidas del espacio donde vas ubicar el sillón o butaca; en el momento de elegirlo, ten claras tanto la longitud y como la profundidad del área disponible.

Es recomendable que tomes y apuntes medidas en casa; a ojo es difícil hacer una estimación, los muebles parecen más pequeños en la tienda que en casa.

Otro aspecto relevante, es saber de antemano la ubicación exacta de éste en la sala, ya que la resistencia a la luz solar del tapizado – por ejemplo, si se sitúa junto a una ventana- debe influir en nuestra elección final.

El tamaño es importante. Dimensiones.

A la hora de comprar un sofá o butaca es recomendable que conozcas las medidas exteriores de longitud y profundidad del mismo, así como si existe la posibilidad de hacerlo a medida.

¿Quién va a utilizar el sillón?

Hay que prestar especial atención a los futuros usuarios del sillón.

En el caso de que sean niños, el tipo de tejido de la tapicería y la resistencia de la misma puede condicionar tu selección.

Si se trata de mayores, el artículo debe garantizar el mantenimiento de una buena postura y facilitar el gesto de sentarse y levantarse.

¿Qué uso tendrá el sillón?

Cada uno de los usos posibles del sillón requiere adoptar una postura diferente. Por tanto, piensa en la actividad principal que tienes prevista (leer, ver TV, descansar). De esta forma, será más sencillo saber qué accesorios pueden ser útiles o qué prestaciones especiales debe ofrecer.

Materiales y acolchados. Algunas consideraciones.

La tapicería debe ser transpirable ya que, de no ser así, se acumula humedad y se crea una sensación desagradable. Los tejidos naturales, como el algodón o el cuero, son los más idóneos. Los acolchados demasiado mullidos dificultan la movilidad.

Es recomendable que los materiales sean resistentes y fáciles de limpiar. Cuando la tapicería del sillón es desenfundable facilita, de forma notable, el lavado.

Observa el respaldo y el asiento.

La altura y la profundidad del asiento y del respaldo deben ser las adecuadas. Comprueba, sentándote, que el cuerpo se apoya lo suficiente sobre el respaldo sin tocar los pies en el suelo. Los sillones o sofás demasiado bajos impiden el movimiento de sentarnos o levantarnos. El respaldo debe prestar apoyo lumbar y el asiento te debe permitir acomodar las nalgas sin presión.

Comprueba que los reposabrazos son cómodos.

Los reposabrazos son útiles como elemento de apoyo al sentarnos o levantarnos, pero menos apropiados para descansar los brazos mientras permanecemos sentados. Un reposabrazos no debe ser demasiado bajo, no debe hundirse al apoyarnos y tampoco debe ser tan alto que obligue a elevar los hombros.

Elementos adicionales. Pruébalos todos.

Los reposacabezas son elementos que ayudar a relajarse y que mejoran la comodidad de un sillón. Es aconsejable que sean de altura regulable.

En cuanto a los reposapiernas permiten adoptar posturas casi tumbadas, lo que resulta muy cómodo cuando el respaldo es abatible. También resultan de gran ayuda a la hora de incorporarse.

Pruébalos todos antes de la compra para cerciorarte de su correcto funcionamiento.

Tu postura también influye.

En el mismo punto de venta adopta diferentes posturas (sentado, tumbado, recostado) y comprueba así que el sillón es útil y cómodo.

Ojo! Es frecuente adoptar posturas que dejan la espalda sin apoyo y las nalgas en el borde del asiento debido a un asiento demasiado profundo o un respaldo excesivamente vertical.