Banner

Características de la mesilla de noche ideal

Correo electrónico Imprimir PDF
(13 votos)

.A menudo andamos a oscuras o con muy poca luz por el dormitorio y, en estas circunstancias, una mesilla inadecuada puede ser causa de tropiezos y golpes.

Además, muchas veces se hace uso de la mesilla o los objetos colocados sobre ella estando tumbado en la cama (para apagar el despertador, coger el teléfono, etc.).

Obviamente, para que este uso sea confortable, la mesilla ha de reunir unas características determinadas.

  • Las dimensiones apropiadas.

    Es importante que la tapa de la mesilla tenga suficiente superficie para dar cabida a todos los objetos que queramos alojar sobre ella. Comprueba que tiene como mínimo 40 cm de profundidad y 50 cm de ancho.

  • Acceso fácil a los objetos.

    Comprueba que la tapa de la mesilla está lo suficientemente alta para que los objetos colocados encima de ella sean visibles y accesibles.

    La altura recomendable oscila entre los 65 y los 72 cm. Una buena forma de verificar que una mesilla es adecuada es intentar alcanzar los objetos tumbado en la cama..

    Para evitar la caída de objetos es aconsejable que la tapa tenga un borde elevado en, al menos, tres de los lados.

  • Facilidad a la hora de limpiar.

    Es recomendable que exista un espacio libre debajo de la mesilla para que la limpieza resulte cómoda y fácil. De esta forma, evitaremos agacharnos demasiado. La altura libre debe ser superior a los 18 cm.

  • Como mínimo un cajón.

    Para que la mesilla de noche sea verdaderamente útil debe tener como mínimo un cajón y un alojamiento inferior, donde guardar todos aquellos objetos necesarios.

    Los cajones deben tener guías y un tope, además la ventilación ha de ser adecuada para evitar la acumulación de olores.

  • ¡Mucho cuidado con bordes y esquinas!

    Observa que los bordes y esquinas sean redondeados y que las zonas de agarre tengan un acabado antideslizante y agradable al tacto.

  • Movilidad y estabilidad.

    Las mesillas de noche con ruedas pueden resultar cómodas a la hora de desplazarlas. Sin embargo, no son aconsejables para mayores, ya que existe riesgo de caída si se desplazan al apoyarnos en ellas.