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El césped artifical podría sustituir pronto al césped natural de los campos de golf

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Proyecto Golfturf

El Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV) presentó recientemente los resultados del proyecto ´Golfturf´ que demuestran la viabilidad del uso del césped artificial como alternativa al césped natural en los campos de golf de la Comunitat Valenciana.

El proyecto ha estudiado la viabilidad del césped artificial para la práctica del golf en aquellas zonas, como el sur de Europa, donde el mantenimiento del césped natural supone un alto coste económico y ambiental. Generalmente, esto sucede en zonas costeras donde hace mucho sol, como es el caso de la Comunitat Valenciana.

El proyecto determina un procedimiento para la evaluación de césped artificial destinado a la práctica del golf, con el objetivo de contribuir al desarrollo de productos que cumplan con las expectativas y necesidades más exigentes, tanto de los jugadores como los responsables de las instalaciones. El proyecto Golfturf estudió la viabilidad del césped artificial para la práctica del golf en aquellas zonas donde el mantenimiento del césped natural supone un alto coste económico y ambiental. Los responsables aseguran que el césped artificial es una "alternativa que permitiría subsanar la mayoría de los problemas hídricos que asocia el uso de césped natural".

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Si, además, se realiza una buena gestión de su diseño, instalación y mantenimiento "se puede conseguir una importante reducción de los costes de explotación". La primera fase del trabajo llevado a cabo por el IBV permitió la generación de un modelo de referencia de este tipo de pavimento, paso previo para estudiar la viabilidad de la implantación del césped artificial en campos de golf.

Mediante la realización de grupos de discusión con jugadores y con profesionales relacionados con los campos de golf, los investigadores del IBV delimitaron las especificaciones funcionales y emocionales jugadores y profesionales esperan encontrar en la práctica de este deporte. El IBV ha desarrollado los protocolos y máquinas de ensayo necesarias para evaluar los aspectos considerados como más relevantes por los deportistas para cada una de las zonas del campo analizados. De esta manera, ha evaluado, en los prototipos de césped aportados por la empresa alicantina Eurograss, la interacción entre la bola y el pavimento, la interacción entre el deportista y el pavimento y, finalmente, la interacción entre el palo y el pavimento.

La comparativa de estos ensayos con cinco campos de golf de la provincia de Alicante ha demostrado que no existen diferencias entre el césped natural y el artificial en ninguno de los aspectos mencionados. Además, analizando estos aspectos el IBV ha comprobado que el césped artificial no tiene ningún riesgo añadido para la salud del golfista.

Por otro lado, un estudio llevado a cabo por la Universidad Miguel Hernández ha comprobado que, desde un punto de vista social, la población en general valora la posible implantación del césped artificial, si bien los golfistas y gerentes de campos de golf no son partidarios, a priori, a dicha posibilidad.

También ha comprobado que el césped es rentable económicamente en las nuevas construcciones y, en el caso de campos existentes en los que se evalúe su sustitución por césped artificial, la vida útil de estos pavimentos debería alcanzar como mínimo los 20 años para rentabilizar su implantación.

En esta reducción de costes incide claramente la reducción del consumo de agua. De esta manera, el proyecto Golfturf, demuestra que la implantación del césped artificial es posible si, además de ofrecer un comportamiento similar al de la hierba natural durante la práctica deportiva, no supone una desventaja frente al natural respecto a su posible impacto medioambiental, y sus consecuencias sobre factores económicos y sociales.

La experiencia adquirida con el proyecto podrá utilizarse en la elaboración de una normativa específica para césped artificial dirigido a su uso en golf, que garantice que los pavimentos instalados cubren las expectativas de los deportistas y profesionales, y evite que se instalen pavimentos que puedan suponer un riesgo para ellos.